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EL PRESIDENTE DEL TRIBUNAL DE CUENTAS RECIBE EL DOCUMENTO DE LA REVISIÓN ENTRE PARES REALIZADA POR LOS PRESIDENTES DE SUS HOMÓLOGOS DE EUROPA Y PORTUGAL
LOS AUDITORES INTERNACIONALES CERTIFICAN EL AVANCE EN BUEN GOBIERNO Y RECOMIENDAN EL IMPULSO EN INDEPENDENCIA ECONÓMICA Y DE GESTIÓN INTERNA DEL TRIBUNAL DE CUENTAS
- El objetivo principal de esta Revisión voluntaria ha sido el de evaluar el cumplimiento legal que rige la actuación del Tribunal de Cuentas, así como el de las normas profesionales que están reconocidas internacionalmente, todo ello en relación a los principios de: independencia, en el ejercicio de su doble función, y de transparencia y buen gobierno, tanto en su actividad como en los principales procedimientos de su gestión
- Para Ramón Álvarez de Miranda, “esta ‘rendición de cuentas’ a la que voluntariamente nos hemos sometido y que hoy culmina, es el inicio de una nueva etapa para nuestra Institución. Ahora tenemos la responsabilidad de adoptar las medidas que sean necesarias para subsanar todos aquellos aspectos que sean susceptibles de mejora y para cumplir con aquellas recomendaciones que nos permitan alcanzar nuestra visión: ser una Institución excelente”.
Madrid, 22 de junio de 2015.- Esta mañana, en la sede del Tribunal de Cuentas, se ha celebrado el acto de entrega del documento resultado de la Revisión entre Pares a la que se ha sometido la Institución de forma voluntaria. El informe ha sido recibido por el Presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, de manos de los presidentes de las Instituciones que han realizado esta revisión: Guilherme d'Oliveira Martins, Presidente del Tribunal de Contas de Portugal, y Vitor Caldeira, Presidente del Tribunal de Cuentas Europeo.
Durante el acto de entrega, el Presidente del Tribunal de Cuentas, Ramón Álvarez de Miranda, ha señalado la conveniencia de que instituciones, como la que él preside, sean sometidas a un examen de las características del que ahora se presenta. En este sentido, señaló que “somos una Institución que, por su naturaleza pública y su carácter de órgano de relevancia constitucional, debe ser objeto de control”.
Para Álvarez de Miranda “el Tribunal de Cuentas, que tiene una clara vocación de cumplir con su función de control sobre la actividad económico-financiera de todo el sector público, es consciente de la necesidad de rendir cuentas de su gestión a toda la sociedad y de someterse, no sólo al ordenamiento jurídico, sino también a esos principios de buen gobierno que son exigibles –con más ahínco, si cabe, en nuestra Institución por su propia naturaleza- a toda organización que ejerza funciones públicas, defienda los intereses generales y gestione los recursos públicos”.
Por su parte, el Presidente del Tribunal de Cuentas Europeo, Vitor Caldeira, ha señalado que “la revisión de pares ayuda a responder a la pregunta: ¿quién audita al auditor? La revisión –continúo el Presidente europeo- responde al interés de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) de demostrar su voluntad de transparencia y de rendición de cuentas. En el caso de España, me gustaría destacar, tanto su amplio alcance –lo que ha potenciado al máximo la trasparencia- como sus conclusiones. Ambas cuestiones me recuerdan a la revisión a la que también nos sometimos el Tribunal europeo, ya que nuestros ‘pares’ –al igual que ahora pasa con España- señalaron como fortalezas una serie de características (independencia y objetividad del trabajo, confianza de las entidades fiscalizadas sobre nuestros informes, etc.) y nos marcaron una serie de recomendaciones contundentes en línea con las que ahora damos al Tribunal español. En ambos casos, resultaba previsible sobre todo cuando se trata de una primera revisión de tan alto alcance”.
En cuanto al contenido del informe, el equipo revisor ha destacado en su informe que “en los últimos años el Tribunal de Cuentas ha dedicado considerables esfuerzos a modernizar y a adoptar buenas prácticas. En particular, en el mantenimiento de una comunicación eficaz con el público y con otras partes interesadas que se ha dirigido a perfeccionar y mejorar la calidad de su trabajo de fiscalización”.
Esta Revisión entre Pares que, como anunció el Presidente del Tribunal de Cuentas el pasado mes de octubre durante la firma del Memorandum de Entendimiento, nace de la voluntad de esta Institución por dar un paso más en su proceso de transparencia, ya que, como afirmaba “la confianza depositada por los ciudadanos en las instituciones democráticas depende, en gran medida, de que los fondos públicos sean empleados de forma eficiente. Y, en línea con ello, parlamentarios, agentes sociales, medios de comunicación y la sociedad, en general, esperan que el Tribunal de Cuentas de España ejerza sus funciones sobre la gestión de los caudales públicos de manera transparente, objetiva y pertinente”.
Evaluar principios y funciones
A partir de esta convicción institucional, el objetivo principal de esta Revisión voluntaria ha sido el de evaluar el cumplimiento legal que rige la actuación del Tribunal de Cuentas, así como el de las normas profesionales que están reconocidas internacionalmente, todo ello en relación a los principios de: independencia, en el ejercicio de su doble función –fiscalizadora y de enjuiciamiento contable-, y de transparencia y buen gobierno, tanto en su actividad como en sus principales procedimientos de gestión interna, incluyendo los ámbitos de personal y contratación.
El análisis se ha basado en los criterios aceptados por los que se rige el trabajo de las Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS) teniendo en cuenta las orientaciones expuestas en la norma ISSAI 5600, así como el contexto jurídico y de gestión del Tribunal de Cuentas. En cuanto al trabajo de campo, los revisores, además de entrevistar a los órganos y personal interno han recabado la opinión de diversas instituciones de control, organismos institucionales y entidades que han sido objeto de fiscalización por parte del Tribunal de Cuentas.
El informe, que hoy se ha presentado, incluye tanto los aspectos positivos, o fortalezas de la Institución, como aquellas otras áreas en las que los revisores consideran que son objeto de mejora, así como una serie de recomendaciones.
Respecto a estos dos últimos puntos, el equipo revisor ha señalado que “hemos podido constatar cómo el Tribunal de Cuentas, antes de nuestra llegada, ya estaba llevando a cabo medidas de mejora sobre su funcionamiento; como también hemos podido comprobar que el desarrollo de algunas de las recomendaciones que formulamos en nuestro informe no se encuentran al alcance de la Institución”. “Somos conscientes –afirman en su informe- de que existen limitaciones legales y restricciones externas en relación a la organización y el funcionamiento de la Institución. Para lograr la mejoras que son deseables acometer, habría que superar estos obstáculos”. En este punto, los analistas se referían, entre otras cuestiones, a sus recomendaciones en torno al sistema de funcionamiento del Tribunal o al de su independencia económica.
Por otra parte, los revisores destacan la solidez y el prestigio internacional que el Tribunal de Cuentas tiene entre la comunidad de las Entidades de Fiscalización Superiores; debido, entre otras razones, a su equipo profesional, del que señalan su alto compromiso y su competencia técnica.
En cuanto a la independencia, en el ejercicio de su doble función –fiscalizadora y de enjuiciamiento contable-, el equipo revisor ha destacado la objetividad de los resultados de los informes de fiscalización, si bien señalan que “éstos deberían ser más breves y divulgativos”. Asimismo, recomiendan el establecimiento de un marco de control de calidad y la elaboración de un sistema de seguimiento de las recomendaciones que el Tribunal de Cuentas realiza en cada uno de sus informes de fiscalización. Y respecto a la función de enjuiciamiento, los revisores apuntan que “en los procesos jurisdiccionales, el Tribunal de Cuentas cumple las garantías legales y procesales, asegurando el respeto de los derechos y garantías de defensa”. Lo que no es obstáculo para que estos analistas maticen –aun cuando la puesta en práctica de esta recomendación que no dependa de la voluntad del Tribunal de Cuentas, sino de la aprobación de las oportunas modificaciones legislativas- que es recomendable “promover una reformulación del marco legal para simplificar los procedimientos jurisdiccionales”.
En relación a este mismo ámbito de análisis, el de la independencia, el equipo revisor manifestó que: “hemos observado la existencia de una percepción pública de influencia política en los Consejeros del Tribunal de Cuentas, pese a que del trabajo realizado en la revisión no se evidenciaron hechos concretos que pudiesen resultar de tal influencia”. Añadiendo que “el marco jurídico de nombramiento de los Consejeros del Tribunal es conforme con los criterios internacionalmente reconocidos, sin perjuicio de poder ser fortalecido”.
En cuanto a la transparencia de la Institución, tanto en relación con su actividad y como con sus principales procedimientos de gestión interna -incluyendo los ámbitos de personal y contratación, los revisores han destacado cómo el Tribunal de Cuentas persigue una política de transparencia y apertura, fundamentalmente a través del contenido de la información que ponen en la web a disposición de los ciudadanos (informes de fiscalización, decisiones jurisdiccionales y datos de gestión interna, y acceso a las cuentas de las autoridades locales rendidas electrónicamente, etc.). Así como que su actividad de contratación pública es conforme en general con el marco jurídico aplicable, la Ley de Contratos del Sector Público.
Tras considerar los progresos realizados por la Institucion, un avance que, según señalaron, “constituye un aspecto clave para la mejora en el logro de una Entidad Fiscalizadora Superior más abierta, reconocida y eficiente”, los revisores apuntan en su informe, aquellos aspectos que, a su criterio, el Tribunal de Cuentas debe mejorar y formulan una serie de recomendaciones. Entre estas destacan: la elaboración de una estrategia institucional, acompañada de otras de carácter sectoriales, el establecimiento de un entorno de trabajo basado en el rendimiento y apoyado en evaluaciones por objetivos; obtener autonomía contable y publicar sus cuentas auditadas por una entidad externa; así como, elaborar manuales de procedimiento para los controles internos.
Por su parte, Ramón Álvarez de Miranda, finalizaba el acto señalando que: “esta rendición de cuentas a la que voluntariamente nos hemos sometido y que hoy culmina, es el inicio de una nueva etapa para nuestra Institución. Ahora nuestra responsabilidad es la de adoptar las medidas que sean necesarias para subsanar todos aquellos aspectos que sean susceptibles de mejora y para cumplir con aquellas recomendaciones que nos permitan alcanzar nuestra visión: ser una Institución excelente”.
Sobre la revisión entre pares
La Revisión Entre Pares (Peer Review) es una evaluación externa e independiente, de carácter voluntario, realizada por entidades fiscalizadoras homólogas, con el principal objetivo de analizar la actuación y mejorar los resultados y los procedimientos de los Tribunales de Cuentas nacionales, llamados Entidades Fiscalizadoras Superiores (EFS). Por su prestigio, como instrumento para fomentar las buenas prácticas y para garantizar la calidad de las entidades fiscalizadoras de todo el mundo, a esta evaluación se han sometido diversas Entidades Fiscalizadoras Superiores europeas -Alemania, Austria, Países Bajos, Polonia, Suiza, Suecia, el Tribunal de Cuentas Europeo, entre otras-y norteamericanas, como es el caso de la USGAO (Contraloría General de Estados Unidos) y de la Oficina del Auditor General de Canadá. Si bien, dada la singularidad de este procedimiento, tan sólo 39 de las EFS del mundo se han sometido a la realización de una ‘Revisión entre Pares’.
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Marisol Gálvez
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